alt Vida Abundante

Iglesia de Taiwan.  (20 de Octubre 2002)


Por causa de la inestabilidad económica a nivel mundial y del ambiente de incertidumbre, ha comenzado recientemente una tendencia, muchas gente comienza a considerar el estudiar maestrías de la universidad, si vemos los reportes de algunos medios, encontraremos la numerosa variedad de opciones respecto a post-grados.

¿Y por qué sucede esto?

La razón es que estas personas opinan que cuando no hay un ambiente estable en lo económico, entonces hay que estudiar, primero se requiere mejorarse a sí mismo en lo académico, pero esto demanda ya tener una capacidad económica para que el objetivo sea alcanzable.

Pero la razón para nuestra existencia y nuestra vida misma ¿se puede medir o expresar a través de las metas de estudios, o en ingresos económicos o a través de la superación profesional?

Esta noche, vamos juntos a discutir esta clase de problemas. En nuestras vidas existen muchas cosas que queremos alcanzar, y también muchas necesidades. Además, en el ambiente en que vivimos, ¿realmente de qué manera podemos enriquecer nuestra vida?

Cuando enfrentamos problemas en la vida, a veces nuestra preparación académica, nuestro poder económico, o la posición social que tenemos, no siempre pueden solucionar o transformar las dificultades que enfrentamos.

Entonces ¿haciendo qué podremos alcanzar tener una vida abundante?

La respuesta es muy sencilla, podrán notar que muchos de nuestros hermanos y hermanas en iglesia han tenido la experiencia de enfrentar muchos problemas de la vida, pero ellos después de encontrar a Jesucristo, sus problemas cambiaron, hallaron soluciones, y sus vidas fueron renovadas. 

Como el Pastor compartió recientemente, muchos de nosotros y de nuestros hermanos, que han creído ya en nuestro Señor, obtuvieron gratuitamente la bendición de la gracia de Dios. Necesitamos aún más dar a conocer esta gracia de Dios a cada uno de nuestros invitados que aún no conocen a nuestro Señor Jesucristo.

La reunión que hemos organizado para esta noche, incluyendo los coros e himnos, tienen como fin proporcionar a nuestros invitados la oportunidad de conocer a Jesucristo.

 (Para comenzar, vamos a escuchar algunos himnos)…

Como el himno hace mención, por razón de que nosotros creemos y dependemos de Jesucristo, el verdadero Dios,  Él continuamente nos guarda y cuando tenemos necesidades, o momentos de debilidad, en todo Él puede ayudarnos sin importar tiempo o el lugar,  además Él ha puesto Su amor nosotros.

¡Aleluya! En el Nombre de Jesús compartimos la gracia de Dios, la vida de los cristianos está llena de gozo y gratitud.

El himno que escuchamos hace un momento testifica de la gracia que hemos recibido.

El primer himno nos habla que el Señor está cuidándonos constantemente.

El maravilloso amor de Jesucristo está en nosotros, por lo que al reunirnos con otros creyentes constantemente se escucha que damos gracias al Señor. Me complace mucho el compartir con todos acerca de esta gracia de Dios.  El Señor Jesús nos imparte una vida en abundancia.

La verdadera vida interior se manifiesta en nuestra existencia diaria. Algunas personas expresan: “La situación económica está tan difícil, tan negativa, y usted me dice que crea en Jesús, ¿de qué me puede ayudar?”

Creer en Jesús permitirá que nuestra alma alcance la salvación.

No obstante el tiempo que vivimos en este mundo, la Biblia lo declara así, para los que dependemos del verdadero Dios, en nuestra vida no podemos tener carencias. En el Salmo 34 y versículos del 8 al 10 están escritas estas palabras: “Prueben y vean que el Señor es bueno; dichosos los que en Él se refugian. (9) Teman al Señor ustedes sus santos, pues nada les falta a los que le temen. (10) Los leoncillos se debilitan y tienen hambre, pero a los que buscan al Señor nada les falta.”

Este es un himno compuesto por el famoso Rey David, escrito en la antigüedad.

Nosotros, quienes hemos creído en Jesús, hoy también experimentamos lo mismo. Hemos gustado del sabor de la gracia del Señor, en nosotros mora el temor al verdadero Dios, el único Dios, y de Él hemos obtenido la bendición.

La imagen que tenemos de los leones es que son tan feroces, lo cual también es símbolo de vitalidad. No obstante, en las documentales de animales que vemos en la televisión hoy en día, vemos algo semejante a lo descrito aquí, los leones, jóvenes y fuertes, feroces y valientes,  a veces, aun ellos padecen hambre, no es que cada vez que van de cacería puede atrapar la presa, pero aquí, en este pasaje de la Biblia dice que los que tenemos temor al verdadero Dios recibimos de su cuidado, de su ayuda, y por esto a nuestra vida no le falta nada.

Recientemente durante las visitas a los creyentes en sus casas, descubrí que algunos están pasando por dificultades, presiones por la inestabilidad económica. Esto afecta a todos, sin importar si son creyentes de la iglesia o de nuestros amigos invitados.

No obstante, pienso que los que creen en Jesús tienen una fe, la creencia de que Dios les cuidará.

Algunos de nuestros amigos invitados después de un tiempo de investigar y examinar nuestras enseñanzas, poco a poco también han obtenido fe semejante.

Realmente nuestra existencia, y nuestro diario vivir es plenamente abundante, quienes dependen de Dios son bendecidos, aunque actualmente soy Pastor, recuerdo que recién terminado el servicio militar, estuve un tiempo trabajando en lo secular, cuando verdaderamente obtuve la ayuda de Dios. En febrero de 1989 fui dado de baja al concluir el servicio militar al que me enlisté voluntariamente durante 4 años y medio.

Después de febrero del 1989 tendría que buscar empleo, me preparé desde antes de salir del ejército para buscar trabajo, yo me gradué de la facultad de Idioma Chino, la recomendación de muchas personas era que como profesional me dedicara a la docencia. En caso que quisiera ser maestro contaba con muchos recursos y conexiones, también tengo dos tíos, y dos tías que son maestros de educación primaria y secundaria, así que después de buscar trabajo a través de mi relación con mis parientes, al final recibí respuesta a la solicitud de trabajo, como el mes que salí del ejército era el periodo de las vacaciones de invierno, tiempo en el que no se contratan maestros. Había que esperar a ver en el verano.

Lo que pensaba en ese momento era que si aguardaba hasta el verano la espera sería de 4 a 5 meses, lo que no era una solución, además, al llegar el verano no tenía certeza que me dieran el trabajo, y había que esperar a ver si obtendría esta clase de oportunidad. Todavía había que esperar que me confirmaran, por lo que mejor decidí primero buscar trabajo por mí mismo.

Había algunos compañeros que habían salido más temprano que yo del servicio militar, todos ellos ya estaban trabajando, así que me fui a buscarlos, para ver si por medio de ellos encontraba una oportunidad laboral.

Algunos me decían, que haberme salido del ejército durante esos meses fue una mala decisión, y que tampoco era el momento en que las empresas estaban reclutando personal. Un compañero me sugirió que me registrara en la agencia de reclutamiento.

Me dijo que abriera el periódico, que si quería encontrar un trabajo en una empresa, debía ver el periódico, me entregó un ejemplar que en ese momento nadie estaba mirando, llamado el Diario del Centro. Mi compañero mencionó que si quería encontrar trabajo, en ese diario se podían encontrar muchas oportunidades de empleo,

Por lo que me registré en la agencia de reclutamiento, y también compré el Diario del Centro, en cuanto miraba algún empleo que me gustaba, inmediatamente les enviaba mi curriculum. En ese momento ya me había mudado a Taipéi, y había alquilado una casa, así que viví en la ciudad por un tiempo. Para ir a cualquier parte a ver y preguntar iba en la bicicleta. En ese tiempo comencé a experimentar las dificultades de la vida en la sociedad, lo que pasaba por mi mente era, que la Biblia me decía que los que tememos a Dios no carecemos de nada, los que buscamos al verdadero Dios podemos obtener su bendición, además pensaba, yo soy un hijo de Dios, y desde mi infancia creo en el Señor, yo debo de orar para poder depender de Dios.

Así que durante ese tiempo iba todas las noches a la reunión de la iglesia, aparte de buscar trabajo y mandar los curriculum, oraba a Jesús, y le pedía que preparara para mí un trabajo, también le dije a Jesús lo que había en mi corazón, que eran tres cosas, primero que pudiera encontrar un trabajo que me permitiera atender las actividades de la iglesia,

y le decía veamos si este trabajo me permitirá atender convenientemente los servicios de la iglesia, pues la Biblia me decía que si buscaba primero el reino de Dios y su justicia, el Padre Celestial tendría cuidado de mi vida, y yo confié en esa promesa, por lo que esa fue mi primera petición a Dios.

Lo segundo, fue que siendo nuestro trabajo para devengar un salario,le pedí a Dios que el sueldo no fuera tan elevado, pues recién comenzando una vida en la sociedad civil no era conveniente pedir tanto. Que pudiera ser parecido al sueldo que ganaba mientras estaba en el servicio militar y con eso sería suficiente. Así al no pedir tanto, sería más fácil el adaptarme.

La tercera cosa que pedí fue un poco más atrevida. Si fuera posible que no tuviera que estar todo el día en las oficinas de la empresa hasta la noche, y que tampoco tuviera que andar de arriba para abajo hasta sentirme agotado. Yo dije: “¡Señor! Esto es lo que anhelo, permite que pueda lograrlo, te lo suplico sin exigencias. Por causa que había prestado servicio militar durante 4 años y medio, el simplemente esperar era algo muy difícil.

Expresé a Jesús esas tres intenciones de mi corazón. Por una parte oraba y por otra continuaba buscando. Poco tiempo después, recibí la notificación de parte de una empresa, en la nota mencionaban que durante su reunión de asesoría con la agencia de reclutamiento, descubrieron por mi perfil que yo satisfacía las necesidades de la compañía. Respondí a la notificación.

Lo primero que descubrí era que la compañía estaba en las cercanías de la iglesia de Taipéi, fue justo acorde con mi primera petición.

Después que atendí la entrevista, comprendí las atribuciones del puesto, el ambiente de trabajo, también hablamos sobre el salario, que era casi lo mismo que ganaba durante el tiempo del servicio militar.

Además el jefe me informó, que adicionalmente había un subsidio para gastos de cuando salíamos fuera de la oficina, además de beneficios de ley, lo que al sumar hacía un monto mayor del que ganaba durante el servicio militar. Me pareció muy bien. En ese trabajo a veces era requerido salir de las instalaciones. Cuando había necesidad de ausentarse de la oficina por medio día no era necesario pedir permiso, pero si era más de medio día había que pedir permiso. Luego descubrí que con una o dos horas eran suficientes para las visitas afuera de la compañía, el resto del tiempo lo podía usar a mi discreción. Mi tercera petición el Señor también la respondió.

El tiempo que me quedaba lo usaba para venir a la iglesia. Así que, hermanos y hermanas que están aquí presentes, hace 11 años ustedes podrían haber visto a una persona recién salida del servicio militar que frecuentemente estaba en la iglesia, ese era yo.

En ese tiempo experimente que era verdad lo que la Biblia me decía. Por lo tanto, el Rey David nos dice que podemos probar el gustar del bien, debemos orar a Jesús, debemos examinar la doctrina, y así podremos obtener lo que es la misericordia de Dios.

El Señor Jesús quiere darnos una vida abundante, quiere permitirnos alcanzar la esperanza de vida eterna, y que nuestra existencia temporal sobre la tierra, nuestra vida diaria y nuestro trabajo, y cada aspecto, estén todos bajo su cuidado, un favor tan maravilloso, es lo que Él está dispuesto a compartirnos.

Que nuestro Señor Jesús guie nuestros corazones, permitiéndonos obtener su dirección. Que a través de todo lo que hemos escuchado hoy, incluyendo los himnos, podamos conocer al Dios que da la vida, y que podamos recibir más de la bondad del Señor. Hasta aquí mi mensaje de hoy.

Agradecemos al Pastor Jiang por el testimonio de la vida real que compartió con nosotros. Para quienes creemos en nuestro Señor, tenemos entre otros beneficios el que no nos puede faltar nada. El Pastor Jiang testificó sobre su experiencia, previo al tiempo de ser Pastor, cuando buscaba trabajo, y mencionó que puso las cosas en petición de oración ante la presencia del Señor Jesús.

La Biblia dice que podemos echar nuestras cargas y poner todas las cosas delante del Señor, en petición de oración y con gratitud, Él puede darnos paz que sobrepasa el entendimiento, y una vida en abundancia.

Cada uno de los que creemos en Jesús, al poner todo aspecto de nuestra vida diaria, los asuntos grandes y pequeños en la preciosa presencia de Dios, Él puede darnos no necesariamente dinero, o una posición social o académica, pero lo que Él puede darnos es la verdadera paz y gozo. Cada creyente, al recibir la paz y el gozo del Señor, se nos permite que nuestra existencia temporal y la vida de nuestra alma se transformen en mucho más abundantes.

Hoy, aparte de presentar la vida en abundancia a través de los himnos, lo que más anhelamos es que a través de las enseñanzas se pruebe el mensaje de lo que nos dice la Biblia, que cuando ponemos nuestra fe y confianza en Dios,  la vida de nuestra alma es muy abundante.

El tiempo que sigue está a cargo del Pastor Lin.

Hermanos y hermanas, muy buenas noches a todos. Ahora en este lugar, quiero en el santo nombre de nuestro Señor Jesús dar testimonio a todos.

Recuerdo que hace unos años mientras estaba en la iglesia del distrito central a cargo del puesto de la predicación. Una mañana en que nos preparábamos para realizar visitas con los hermanos, sorpresivamente, un automóvil Mercedes Benz de lujo llego volando y se parqueo justo en la puerta de salida de la iglesia, bloqueándonos el paso, del automóvil bajó una mujer de unos 40 años, cuando se bajó ingresó a la iglesia, vimos que iba llorando.

En mi corazón pensé, acaso ella no maneja un lujoso Mercedes Benz, y luego obstruye nuestra salida, ingresa a la iglesia llorando, su forma de actuar es especialmente inteligente.

Entonces, lo primero que salió de su boca fue decirnos que estaba muy amargada, y preguntó si había una solución que la iglesia pudiera proporcionarle. Me fui a la parte de atrás para ver el carro que manejaba, era un Mercedes 1240.

Luego de compartirnos esas palabras iniciales, ella continuó diciendo la historia del porqué de su ánimo, mencionó que leyó escrito en un libro  sobre cómo los Esquimales cazan lobos en el Polo Norte, usando una forma muy efectiva, ellos ponen un cuchillo de dos filos, muy afilado, a que se congele con la sangre de conejo sobre las hojas, luego toman el cuchillo cubiertas sus hojas con la sangre congelada, y lo ponen firmemente sobre la superficie de un lugar en el campo abierto, con las hojas hacia arriba.

Por razón que los lobos poseen un olfato muy sensible, aun encontrándose lejos del lugar, pueden percibir el olor de la sangre y son atraídos hasta que encuentran el cuchillo, entonces los lobos comienzan a lamer la sangre congelada sobre el cuchillo, entre más comen de la sangre, más felices se ponen, pues sienten como entre más lamen el cuchillo, más sangre fresca brota, no perciben que su propia lengua ha comenzado a sangrar por el filo del cuchillo. Al estar en el invierno, en un ambiente tan frio, la lengua del lobo se entumece, pierde sensación, entonces en realidad lo que beben es su propia sangre. Posteriormente es muy fácil que queden muertos por el cuchillo.

La historia sobre los lobos que esta mujer de 40 años mencionó, es según ella expresó, la misma condición de su vida. Después, también tuvimos oportunidad de visitarle en su casa, cuando llegamos allí me di cuenta que el estilo de vida que llevaba era lo que mucha gente en este mundo desea y sueña.

Su casa estaba en una ciudad del distrito de Jing Hua en Taichung, a la par de la carretera de WenXin, su casa era tan grande como el edificio de la iglesia de Taipei, como un campo recreativo, además dentro de la casa, estaban parqueados tres automóviles, uno era el Mercedes que ella conducía, el otro, el de su esposo era un Ninja, el tercero era un Lexus, cuando entré a su casa me sentí como que entraba al palacio de un rey, en su papel como esposa, entre sus deberes estaban el salir a divertirse después de comer, su esposo aparte de proveer un automóvil lujoso para que manejara, también le daba 300 mil dólares para gastos personales al mes. En la casa tenían empleados a su servicio. Esta clase de vida es la que muchos en realidad desean poder alcanzar en el mundo, incluso yo como Pastor a veces pensé en cómo sería esa clase de vida.

Pero, ¿por qué teniendo ese estilo de vida tan soñando por tantos, tiene que manejar su carro directamente a la iglesia y luego venir a buscar nuestra ayuda?

Después de escucharla, recordé las palabras de Jesús escritas en la Biblia,en Mateo 16:26: “¿de qué aprovecha al hombre, si ganare todo el mundo y perdiere su alma? ¿Qué recompensa dará el hombre por su alma?”

Aquí hay dos preguntas que merecen nuestra consideración. La primera es,

¿Qué beneficio se obtiene, de qué sirve si ganamos todo el mundo?

La segunda pregunta es la que Jesucristo nos hace en este momento ¿Qué cosa podemos tomar y dar a cambio de nuestra alma?

Esto vino a mi mente cuando escuché la experiencia que ella había vivido.

Todos los que nos encontramos aquí, sin importar lo que queremos tener, todos damos parte de nuestra alma, nuestra vida a cambio de lo que queremos. No importa si lo que queremos es dinero, amor, salud, realización académica, para todo y por todo tenemos que dar nuestra vida en intercambio. Es posible que antes que su vida se desvanezca usted obtenga algunas de las cosas que quería. Pero cuando ya se acerca el final de su vida y vea hacía atrás, se va a preguntar: ¿Qué fue lo que obtuve a cambio?

La mujer del testimonio que compartí hoy ya está entre nosotros y es nuestra hermana Chen, ella experimentó profundamente lo que es el dar la vida a cambio de obtener cosas.

Después vino a mi mente Lucas 12:15 las palabras que nos dice Jesucristo, “…la vida de una persona no depende de la abundancia de sus bienes”.

Pienso que hasta hoy la mayoría de personas en este mundo persiguen alcanzar el éxito. Nosotros tampoco podemos negar que existen muchos que sobrepasaron sus planes, pagaron con sus esfuerzos y alcanzaron la etapa y el nivel que muchos admiran.

Por ejemplo, el ganador del Premio Nobel de Literatura de Estados Unidos, Ernst Hemingway,  ganó el premio por el libro: “El Viejo y El Mar” el proceso de escribirlo costó una vida de luchas y dificultades. Pero sin pensar que una vez obtenido tan especial honor y realización en la vida, luego él tomó su rifle de cacería y se disparó a sí mismo. Acaso él, este hombre, en relación con su entendimiento de las prioridades de la vida, ¿no era cómo cualquiera de nosotros?

También recordamos el caso del rey de la industria de la prensa escrita en Estados Unidos, hombre multimillonario, que dejó una vida entera a cambio de una fortuna para sus nietos, de cien millones de dólares. Cuando alcanzó la cumbre de su profesión, y la mayoría reconocía su nivel de éxito, él mismo se encerró durante tres días en el interior de su enorme habitación, y luego se suicidó.

Luego que sus nietos descubrieron que este gran hombre de la industria se había suicidado, encontraron una nota en el interior de su biblioteca, en la que estaba escrito: ¿en lo que sigue, qué más puedo obtener?

Les hago a ustedes la pregunta: ¿en lo que sigue, qué más puede Él obtener?

Una persona que posee una fortuna de cien millones de dólares ¿Qué más puede obtener?

También recordé que en nuestro medio artístico, un famoso pintor llamado Ban Ku. Las obras que dejó, alcanzan en el mercado precios que llegan hasta varios millones de dólares. Sucedió que cuando él alcanzó prestigio y reconocimiento, estando un día en el campo, se suicidó usando su propia pistola.

En el mundo de la política, Lorenz de Arabia, un reconocido héroe, también se suicidó.

Muchas personas por razón de que aún alcanzan el ambicionado éxito, entierran su cabeza en la arena, continúan el esfuerzo sin detenerse persiguiendo el éxito. Un día cuando usted descubre que le aconteció lo mismo que a ellos, pregunto nuevamente ¿Qué fue lo que usted obtuvo a cambio?

Podrían descubrir que la abundancia de la existencia temporal realmente no es importante. ¿Acaso estas personas vistas en el mundo como exitosas pero que se suicidaron, acaso ellos carecían de suficiente abundancia?

Por favor vean el Salmo 49 versículo 12: “Mas el hombre no permanecerá en honra; Es semejante a las bestias que perecen”. Ahora leamos el verso 20: “El hombre que está en honra y no entiende, Semejante es a las bestias que perecen”.

La gente puede obtener tesoros, puede obtener gloria, también puede usar las riquezas materiales para añadir abundancia a su existencia temporal en este mundo, esto es similar al cuento de Aladino y la lámpara maravillosa, en el que con las palabras “Ábrete Sésamo” la puerta de una cueva se abría y los tesoros quedaban a su disposición.

En las etapas de la vida del hombre, cualquiera sea la puerta que se quiere abrir, un lugar aclamado, la fortuna económica, la puerta de la abundancia y prosperidad, todos ellos, después de esfuerzo y diligencia, un día todo eso se puede alcanzar, pero en estos dos pasajes que acabamos de leer, el verdadero Dios de los cielos, nos dice: Dios tampoco niega a los hombres el que tengan aspiraciones para que en su vida temporal puedan tener una existencia con dignidad, una vida muy valiosa, no obstante en el versículo 12 nos dice acerca de una realidad. Nuestra valiosa existencia temporal, no puede durar mucho, hay un día determinado en que concluirá.

El verso 20 en esta ocasión nos recuerda que debemos comprender para despertar del error, que si no entendiéramos para despertar de nuestro error, entonces ¿Qué diferencia habría entre nosotros y las bestias que perecen?

La pregunta en este momento es: ¿De qué error debemos despertar? La clave está en el verso 15 del Salmo 49: “Pero Dios redimirá mi vida del poder del Seol, Porque Él me tomará consigo”

Aquí Dios nos habla de forma muy clara, que la vida de nuestra alma y nuestra existencia temporal diaria sobre la tierra son dos cosas diferentes.

Recientemente hemos tenido varias oportunidades para compartir la palabra de Dios en el hospital, también constantemente visito el área de enfermos en el Hospital Cristiano de la ciudad de Chia-Yi, especialmente me complace visitar el área de desahuciados o que padecen enfermedades terminales, donde están aquellos que la ciencia médica no puede ayudar más, en ese lugar nosotros no hablamos sobre qué clase de vida los enfermos tuvieron en el pasado, allí todos saben muy claramente que lo único que esperan es la muerte.

En una ocasión fuimos de visita y cuando testificamos,  observé a una señora sentada frente a una cama que mientras lloraba le decía a su esposo: “¡no te pongas así, por favor!”, pude notar que los pies y las manos de su esposo estaban amarrados a la cama, y con la fuerza que le quedaba empujaba su cabeza para golpearla contra la pared. Su esposo pedía que le dejaran morir, y que ya no quería le continuaran poniendo las inyecciones contra el dolor.

Yo reflexione y pensé que en este mundo hasta las hormigas tratan de aferrarse a la vida, pero ¿porque este hombre rogaba que le dejaran morir?,

Su esposa no dejaba de llorar y sin cesar le decía: “¡no por favor, no te pongas así, porque cuando lo haces me pones las cosas tan difíciles!”

Posteriormente esta señora me hizo una pregunta: “Pastor, ¿¡verdad que mi esposo es muy valiente!?

Yo en mi corazón me rehusaba a pensar así, pues tener miedo a la muerte o no, eso no importa, en cambio la actitud con que se enfrenta la muerte, ¿Cómo podría decir que era una actitud valiente? Pero le dije, la situación de su esposo no es sencilla, entre las personas que he conocido aquí, él es alguien que tiene valentía.

La señora me dijo que la profesión de su esposo era oficial militar, y su rango era teniente coronel, tenía 40 y algo años de edad. Aconteció que un día mientras él entrenaba a las tropas, en un descuido mientras servía le fueron cortados tres dedos de la mano.

Su esposo ni lloró, ni le salieron lágrimas, tampoco gritó, simplemente recogió sus dedos del suelo, se subió a un taxi y se fue al hospital, al llegar no aceptó que le anestesiaran durante la cirugía para reimplantar los dedos.  ¿Acaso no es él un hombre muy valiente?

Cuando la esposa me compartió todo eso, sentí mucha admiración por él, verdaderamente era un hombre muy valiente. Luego la señora, con mucha iniciativa dijo que no tenía idea que clase de virus o bacteria hizo que su valiente esposo quedara en la condición en que se encontraba. 

Yo me senté al lado de ellos y pase un largo tiempo compartiendo sobre la Biblia y las enseñanzas de Jesucristo.

La prosperidad material en la existencia diaria de alguien no representa que la vida de su alma sea abundante.

Llegará un día en que nuestra existencia temporal se convertirá en algo que ya pasó. Lo valioso en la existencia de una persona es como nos indica la Biblia, si nuestra alma puede o no alcanzar la salvación.

Después de que conversamos sobre las enseñanzas, le compartí sobre cómo orar. Concluimos la oración. Al día siguiente regresé al hospital para visitarles. Su esposa me dijo con mucha alegría que después de la oración del día anterior, su esposo no había vuelto a tener dolor. A este hombre le fue diagnosticado cáncer de los huesos. Yo le pregunté cómo lo habían descubierto.

Ella me dijo que un día los amigos del centro militar visitaron a su esposo en la casa, él, muy entusiasmado con la visita, fue a recibirlos en la puerta, les saludó con un apretón de manos. Nunca se imaginó que con tan solo haber dado la mano, se le lastimara. Cuando fue para que le examinaran la mano en el hospital, encontraron que las células cancerígenas ya habían atacado y destruido el hueso, así fue como le descubrieron el cáncer.

Este hombre, aunque internado en el área de enfermos terminales del hospital, por causa de que el mensaje de Jesucristo había entrado a su corazón, le fue permitido apreciar que en todas las experiencias de su vida, nunca había obtenido tranquilidad como la que tenía en ese momento.

Él acordó que quería bautizarse, nosotros usamos una ambulancia y juntamente con los hermanos de la iglesia de Chia-Yi, le acompañamos para recibir el bautismo en agua. En el camino sus ojos se veían humedecidos y rojos por las lágrimas del llanto.

Cuando él descendió al agua, recibió el bautismo en la preciosa sangre de Jesucristo, al salir de sumergirse en el agua, se vio un milagro. Él pudo ver por sí mismo, que del cielo descendía un bebe recién nacido y que entraba dentro de su alma. Esta visión le tocó mucho, pues comprendió que su vida anterior había terminado y una  vida nueva había entrado a lo más profundo de su ser.

Al subir del lugar de bautismo, me dijo: “yo no sabía que alguien pudiera existir sobre este mundo viviendo de una forma tan sencilla, la vida de verdad puede ser tan abundante”.

Cuando él dijo eso, luego volví a pensar que en la Biblia, lo que Jesucristo nos dice en dos pasajes.

Evangelio de Juan capítulo 14 y verso 6 Jesucristo nos habla diciendo: “Yo soy el Camino, y la Verdad, y la Vida, nadie viene al Padre sino por Mi”.

Para una persona la existencia temporal en el cuerpo asumiendo que no recibimos la nueva vida creada en Jesucristo,  entonces no podemos decir que la vida de nuestra alma sea abundante.

Sin importar lo que usted ya haya recibido sobre este mundo. Únicamente Jesucristo se puede atrever a decir Yo Soy la Vida.

Luego volví a pensar en Evangelio de Juan capítulo 10 y verso 10, donde Jesucristo dice: “…yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”.

Jesucristo vino a esta tierra no para añadir a los tesoros del mundo. Jesucristo vino a esta tierra no para impulsar el avance del desarrollo científico. Jesucristo vino a la tierra no para que nuestro tiempo de vida terrenal se prolongara y pudiéramos vivir hasta los 700 o 900 años de edad.

Pero Jesucristo nos trae a nosotros una vida abundante. Si usted puede aceptar que Jesucristo sea su Señor y Salvador, hasta entonces podrá usted decir que la vida de su alma es abundante.

Usted continuamente puede vivir su existencia temporal sobre la tierra a través de Jesucristo, incesantemente, hasta que entre en el reino de los cielos.

Transcurrió una semana, y luego, el hermano Zheng, quien ya había recibido el bautismo, estando en el momento más crítico, expresó que quería ver al Pastor por última vez. Su esposa me dijo al teléfono que me apresurara a llegar al hospital. En el momento en que llegué, ya era muy tarde para verle. Jesucristo ya se lo había llevado al reino de los cielos para disfrutar de la vida eterna abundante. Su esposa me entregó una nota, me dijo que su esposo, tres minutos antes de partir de este mundo, con la mano temblorosa escribió las palabras.

¿Qué fue lo que escribió en la nota? :

 “al fin termino con lo temporal, entro a la eternidad.”

Les deseo que ustedes puedan encontrar cuál es la definición correcta de la vida interior, la vida del alma. Y que toda la gloria sea dada para el Dios de los cielos, el verdadero Dios. Hasta aquí mi mensaje.

Del testimonio que acabamos de escuchar, podemos saber de forma muy clara, que vivir en una mansión, los vehículos de lujo, el tener una cuenta ilimitada de dinero, el ocupar una posición social elevada, todo eso no constituye la abundancia de la vida del alma.

Quizás esas cosas podrían darle a su existencia temporal el transformarse en más abundante de recursos materiales, pero es muy posible que eso conlleve el traer vacíos a su existencia. Por lo que, amigos invitados, les pregunto ¿lo que usted quiere es una vida interior abundante o lo que usted quiere es una existencia temporal con abundancia material?

Creo que la respuesta ya está muy clara, por eso les invito a acercarse a Jesús, que pongan su fe en Jesús, que juntos disfrutemos de la vida en abundancia.